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/ Martes 4 de Junio del año 2013 / 2:24 Horas.

Rebirthing o respiración consciente proceso natural de limpieza
Técnica respiratoria para revitalizar y purificar el cuerpo...

LA TÉCNICA DE REBIRTHIING O RESPIRACIÓN CONSCIENTE

El aliento es la clave del misterio de la vida, tanto la del cuerpo como la del espíritu.

Lama Anagarika Govinda

La respiración es la interacción entre nuestro ser interior y la atmósfera circundante. Cuando respiramos, absorbemos sustancias físicas y la realidad circundante ingresa en nosotros. Por lo tanto, para nuestro bienestar físico y el psicológi­co, es esencial que nuestra respiración sea óptima. Por ejem­plo, en el nivel puramente físico, la manera en que respiramos es de gran importancia para el estado de nuestros órganos internos, que dependen del oxígeno de la sangre. Sin embar­go, como veremos, la respiración también afecta los aspectos mental y espiritual de nosotros mismos.

Rebirthing, o respiración consciente, es el nombre de una técnica respiratoria específica. Se la puede describir breve­mente como una manera de respirar relajada, conectada y completa. Esta pauta respiratoria dispara un proceso natural de limpieza y purificación tanto en el cuerpo como en la psiquis. La combinación de una relajación profunda, receptividad del cuerpo y la mente e incremento de la absorción de oxígeno tiende a disolver todo lo que obstruya la circulación natural en el cuerpo.

Se descubrió que este proceso es una vía muy precisa para acceder a los recursos de curación naturales en el cuerpo. Una vez que el proceso ha comenzado, parece que el cuerpo supiera con exactitud cómo limpiarse y revitalizarse. Aunque apenas sea un ejercicio fisico, el proceso no sólo afecta el cuerpo sino que también ejerce un efecto directo en la psiquis. La expansión de los sistemas circulatorios del cuerpo, mediante la relajación y el aumento de velocidad de la circulación, faci­lita la descarga de sustancias químicas en el torrente sanguí­neo. Esto opera como una limpieza tanto para el cuerpo como para la psiquis. Cuando las sustancias químicas que se des­cargan en el sistema llegan al cerebro, pueden ser percibidas e interpretadas como recuerdos de experiencias previas.

Wilder Penfield (1976) demostró que, si durante una ciru­gía de cerebro se tocan diferentes áreas con un electrodo, es posible desencadenar recuerdos fotográficos. Se descubrió que la técnica de respiración consciente es un instrumente igual­mente poderoso para liberar recuerdos lejanos. El hecho de que el proceso comience con una actividad física y no mental -mediante una ampliación de la receptividad, relajación y cir­culación- hace posible liberar recuerdos que provienen de las primeras etapas de la vida. Antes de que el cerebro alcance su desarrollo completo, los recuerdos son registrados y alma­cenados, como sensaciones físicas, en diferentes partes del cuerpo. A través de la mente no se puede acceder a este tipo de memoria. Esos recuerdos tempranos no han dejado huella definida en el cerebro, sino en el área del cuerpo comprometi­da en la experiencia original. Con frecuencia, la limpieza del cuerpo se registra como un incremento de energía. También puede generar lucidez mental que lleva al cuerpo a un nivel superior de funcionamiento, tanto físico como psicológico.

Rebirthing es una técnica que se focaliza completamente en la respiración como instrumento para limpiar, revitalizar y purificar el cuerpo. En muchas escuelas de psicoterapia mo derna, la respiración se usa como instrumento para tomar contacto con pensamientos y sentimientos subconscientes. Luego se los trata con alguna forma de catarsis mental y emo­cional. En cambio, Rebirthing se concentra en la respiración. Mantener una pauta de respiración relajada y receptiva es la clave de acceso a nuestro ser interior. La premisa básica con­siste en considerar que cada pensamiento y emoción es tam­bién una forma de energía y, como tal, se puede expresar a través del aliento. En esto consiste la importancia relevante de la técnica, ya que un elemento esencial para curar el cuer­po y la mente se relaciona con cambiar la manera en que res­piramos.

Energía Vital

Al igual que las técnicas de respiración antiguas, la respi­ración consciente se puede describir como un método para activar la «energía vital» porque amplía la capacidad respira toria total. La energía vital es un concepto que tiene un signi­ficado central para las culturas orientales, pero en Occidente se conoce poco. El concepto oriental se describe más extensa­mente en capítulos posteriores. Aquí, la energía vital se puede comprender simplemente como la fuerza principal del cuerpo y de la psiquis. Activarla, conduce a sentir una receptividad armoniosa, y nos dispone a experimentar y utilizar el cuerpo con total libertad.

 En el mundo occidental tenemos una larga tradición referida a los cuidados fisicos y a la salud mental, pero nos falta una que trabaje con la energía vital. Es un aspecto que quedó totalmente oculto a nuestra mirada. Trabajar directamente con la energía vital es como darle un nuevo instrumento a las personas. En el mundo actual hay muchos que están deprimidos, que carecen de energía hasta para comenzar a tratar sus problemas. Necesitan más energía vital para poder manejar su situación y recibir inspiración que les permita esforzarse para lograr un cambio. También necesitan más energía vital en el cuerpo, para llegar a sentirse y a experimentarse a sí mismos. Se podría decir que respirar es nuestro recurso natural menos usado. Respirar proporciona el potencial mayor para lograr cambios positivos.

De una entrevista con Bo Wahlstrôm,

cof undador y principal instructor del Swedish Rebirther Training Centre,

febrero de 1989.

El método de respiración en Rebirthing está diseñado para despejar el cauce de las corrientes naturales de  energía del cuerpo; para estimular la circulación de tal modo que ningún obstáculo pueda obstruir la energía del cuerpo. Este impulso a la circulación de energía en el cuerpo provee condiciones óptimas para que el cuerpo y la psiquis desplieguen sus cualidades inherentes. Entre ellas se encuentra el potente impulso natural a la curación física y psicológica. Rebirthing puede estimular una rápida renovación de las células, facili­tando así la restauración y revitalización del cuerpo.

Sin embargo, el estímulo se alcanza mediante la relaja­ción. La relajación permite que los recuerdos bloqueados sean liberados (ver Capítulo 8). Los bloqueos de la memoria están asociados con experiencias que, por alguna razón, no han sido elaboradas e integradas tanto fisica como mentalmente; sim­plemente fueron empujadas hacia el inconsciente. Estos blo­queos pueden obstruir o inclusive ofrecer resistencia a nues­tras intenciones conscientes. Al resolverlos y liberarlos, es po­sible alcanzar un nivel superior de conciencia: la energía psí­quica puede ser enfocada con mayor eficiencia en tareas ac­tuales, conscientemente elegidas, que apuntan a perfeccionar el nivel de desempeño.

La respiración consciente toma su modelo básico de las pautas respiratorias que se encuentran en la respiración na­tural de los niños pequeños y de la gente que duerme tranqui lamente. En otras palabras, la respiración armónica de una persona en estado de relajación completa. (En las sesiones de respiración consciente, la intensidad de la respiración puede ser mayor que en la vida cotidiana). Con excepción de algunos grupos aislados de pueblos primitivos, en el mundo moderno resulta difícil encontrar adultos que aún conserven su pauta respiratoria básica y natural. En mayor o menor grado, la mayoría de los adultos tiene tensión muscular constante y bloqueos de energía. Entre todas las funciones del cuerpo, es en la respiración donde más se manifiestan estas desviacio­nes. Sus efectos impiden que el cuerpo trabaje con toda su potencia.

 

El desarrollo de la técnica

Aunque la respiración consciente tiene vinculaciones cla­ras con las antiguas técnicas de respiración, no se podría decir que es un redescubrimiento de aquellos antiguos métodos. Rebirthing fue desarrollado en América a comienzos de la decada del '70, principalmente gracias a Leonard Orr. La téc­nica evolucionó a partir de las experiencias que él realizaba y del estudio de los efectos que producían en el cuerpo y en la psiquis. No obstante su origen independiente, la técnica re­sultante tiene muchas similitudes con las técnicas antiguas.

El desarrollo de Rebirthing se puede describir de la si­guiente forma. Al comienzo, Orr notó que cambiar la respira­ción producía experiencias dramáticas y/o asombrosas. Bus có explicaciones para estas experiencias y descubrió que la literatura médica y psicológica no proveía demasiada orienta­ción. No encontró descripciones de los cambios en las pautas respiratorias, u observaciones acerca de cómo la respiración influía en el cuerpo y en la psiquis. Las únicas explicaciones que reconocían plenamente la importancia de las diversas pautas respiratorias se encontraban en las escuelas orienta­les de yoga y Chi Gong, etc. Entonces, el conocimiento orien­tal contribuyó a formar una base teórica para el método.

En los primeros tiempos, Orr no hacía investigación psi­cológica sistemática. Simplemente se refiere a sus primeros trabajos como una etapa en la búsqueda general de «métodos de perfeccionamiento de sí mismo». En primer lugar, esta bús­queda consistía principalmente en que Orr sometía su propio cuerpo a distintos tipos de influencias externas. Pasaba pe­ríodos muy largos en el calor de un sauna, también mantenía su cuerpo sumergido, durante varias horas, en agua tibia o en agua fría, para poder comprobar los efectos que esto provoca­ba. Pronto descubrió que ciertas situaciones producían en él fuertes reacciones. Recordó situaciones traumáticas, que a menudo se relacionaban con el nacimiento. También notó que estas experiencias conducían a un cambio espontáneo en la pauta respiratoria. Por lo tanto, comenzó a experimentar con diversas maneras de respirar, en un intento de reproducir los ritmos que había observado. Esto lo llevó a manifestar reac­ciones aún más intensas y a recordar más vívidamente su nacimiento y otros hechos traumáticos. Más tarde, comenzó a enseñarles a otros cómo alcanzar estas experiencias. Se sen­taba con ellos y los guiaba para que reprodujeran las pautas que él había ido descubriendo. Vio que la mayor parte de las personas reaccionaba igual que él, y que el trauma del naci­miento era el elemento común a todas estas experiencias.

Por cuanto las experiencias se relacionaban de manera recurrente con el momento del nacimiento, el método fue co­nocido con el nombre de Rebirthing (Renacimiento), aunque también se lo designa con otros nombres diferentes. Entre ellos, los más comunes son Respiración Consciente, Respira­ción Consciente Conectada y Respiración Espiritual. Al co­mienzo, Orr dispuso que todos los ejercicios respiratorios se realizaran en agua tibia, porque pensaba que el agua era esen­cial para esta experiencia. Las primeras experiencias de rena­cimiento «espontáneo» de Orr ocurrieron mientras estaba su­mergido en agua muy caliente (ver pág. 205). Los participan­tes estaban acostados dentro del agua, flotando de espaldas, o cabeza abajo (en este caso respiraban con un snorkel). Como una alternativa al agua caliente, a veces se usaban bolsas de dormir. Las personas permanecían acostadas, dentro de ellas, durante períodos de hasta catorce horas, con la intención de simular un medio anterior al nacimiento. Con frecuencia, las experiencias dentro de estos ámbitos especialmente prepara­dos daban por resultado experiencias emocionales muy in­tensas. Era necesario sacar al participante del medio así pre­parado, y terminar la sesión en un entorno de mayor calma. Este proceso llevó a que se prescinda de los ambientes espe­ciales, en forma paulatina. La práctica normal comenzó a rea­lizarse en «sesiones secas», que conducían a las mismas reac­ciones, pero en circunstancias más tranquilas.

Leonard Orr descubrió que, a medida que un individuo pasaba por una serie de sesiones de respiración, las reaccio­nes emocionales muy fuertes iban desapareciendo en tanto la persona era capaz de interpretar lo que implicaban las expe­riencias traumáticas que revivía. Posteriormente, este proce­so fue conocido como integración. Por lo gene­ral, la integración no sólo llevaba a que desapareciera la experiencia traumática, sino también a que se disolvieran los pa­trones de comportamiento asociados con ella. A veces, antes de que se disolviera por completo, el recuerdo podía regresar en distintas ocasiones y proporcionar diversos momentos de comprensión profunda. Una vez que lo ocurrido era experi­mentado nuevamente e interpretado, dejaba de aparecer en las sesiones de respiración.

 

El mejor ambiente

El ambiente ideal para una sesión de respiración cons­ciente debe ser totalmente seguro y tranquilo, sin perturba­ciones externas ni estímulos. Cuando estas ocurren, con fre cuencia llevan a estimular recuerdos significativos. (Por lo tan­to, los estímulos externos deberían estar controlados, con el fin de evitar interrupciones o interrupciones de los procesos internos). Lo más importante es crear una sensación de segu­ridad, para que nada del ambiente exterior pueda impedir que se vuelvan a experimentar los recuerdos bloqueados.

Es mejor practicar la respiración consciente acostado boca arriba, con los pies separados en forma natural y las manos a los costados del cuerpo, con las palmas hacia arriba. (Esta posición se conoce en yoga como shavasana). Es importante estar acostado sobre algo cómodo, plano y no demasiado blan­do, de modo que el cuerpo esté derecho, la mejor posición para respirar. Como suele producirse cambio de posiciones durante la sesión, es necesario tener espacio suficiente para moverse. Adoptar la posición fetal es una reacción muy co­mún, en respuesta al miedo o durante experiencias relaciona­das con el nacimiento. También es necesario no sentir frío. Revivir algunas experiencias puede inducir sensaciones de frío intenso, e inclusive de estar helado, por lo tanto, conviene tener cerca una manta.

 

Diferentes formas de sesión de respiración

 Se recomienda de manera muy especial que la primera sesión de respiración consciente se haga bajo la supervisión de un terapeuta experimentado. Las primeras reacciones a la técnica pueden resultar intensas y, quienes no están familia­rizados con ellas, a veces se asustan con este tipo de ejercicio. Por lo tanto, la experiencia puede ser abrumadora cuando no esté presente alguien familiarizado con el proceso. Un tera­peuta experimentado puede prestar apoyo y asistir a la perso­na que se inicia, para que mantenga la pauta correcta de res­piración (que es el mejor reaseguro en contra de las reaccio­nes negativas). Pero cuando buena parte del material bloqueado ya se liberó, la mayoría de las personas pueden sentirse lo suficientemente seguras como para hacerlo a solas, o con al­gún amigo o amiga capaz de ofrecerles suficiente apoyo. Es co­mún que las personas intercambien sesiones y cumplan alter­nativamente el rol de guía o de quien respira. Ya que la técnica se puede practicar a solas, resulta un instrumento muy útil durante períodos de crisis. También es válido usarla para mejo­rar el desempeño en ocasiones especiales, como método de rela­jación, o con el propósito de obtener más energía.

Las sesiones de respiración también es factible hacerlas en agua caliente o fría. Las sesiones en agua caliente se pue­den realizar en una piscina o en una bañera lo suficientemen­te grandes como para que tres personas (o más) se muevan libremente en ella. La persona que respira flota de espaldas y sólo mantiene su cabeza fuera del agua. También puede flotar boca abajo, con todo el cuerpo sumergido, usando un tubo de respiración (snorkel), que le provee suficiente aire fresco du­rante toda la sesión. La temperatura del agua debería estar entre los 38.0° y los 38.9° C, para simular las condiciones que se dan dentro del útero. Debe proporcionarse apoyo físico ade­cuado para que la persona que respira pueda relajarse y toda la sesión se realice en condiciones de seguridad total. Por lo tanto, el terapeuta tiene un asistente, que se concentra en sostener el cuerpo a flote y en proveer la ayuda necesaria. De este modo, al renacedor -o terapeuta- le es posible concen­trarse en supervisar cada respiración, sin preocuparse por cuestiones de seguridad.

Las sesiones también se pueden hacer en agua fría, por ejemplo, en piscinas exteriores, no climatizadas. Se debe ini­ciar el ritmo respiratorio antes de entrar en el agua. La inmersión deben ser gradual, para poder mantener la respira­ción conectada con independencia de cómo el cuerpo reaccio­ne al agua fría. Si el cuerpo se pone tenso y ya no se puede mantener una respiración relajada, se debería recomenzar el proceso fuera del agua. El agua caliente dispara recuerdos del útero y de la primera fase del nacimiento. El agua fría estimu­la recuerdos de los cambios de temperatura durante el naci­miento y de las experiencias cercanas a la muerte.

Es importante destacar que las sesiones de Rebirthing o respiración consciente, siempre deberían llevarse a cabo den­tro de un ambiente calmo y totalmente seguro, para que no se interrumpa la concentración de la persona que respira. Esto es aún más importante cuando la sesión se realiza en agua, elemento que amplifica las reacciones físicas y emocionales. ¡Bajo ninguna circunstancia deben realizarse sesiones en agua sin que por lo menos otras dos personas estén también dentro del agua, para sostener a la que respira!

Cuando se trata de Rebirthing en agua, es esencial que estas normas se enuncien con claridad y que la adhesión a ellas sea rigurosa en la práctica. Esto no es sólo necesario para la seguridad de todos los involucrados, sino también para disipar los rumores referidos a los peligros del Rebirthing en agua. El origen de tales rumores fue un trágico accidente que ocurrió en Devon, en diciembre de 1991, durante un curso de entrenamiento para coordinadores de grupo. Luego del inci­dente, varios diarios informaron que la víctima se había aho­gado durante una sesión de Rebirthing en agua. Esto es total­mente falso.

Al parecer, el accidente contradecía todas mis experien­cias previas referidas al Rebirthing en agua, de modo que me procuré un informe detallado para descubrir lo que realmente había ocurrido. Obtuve la transcripción completa del informe policial. En ella nadie menciona la palabra Rebirthing o algo relacionado con la técnica. Ni el investigador, ni el forense que practicó la autopsia, tampoco ninguno de los 13 testigos que prestaron declaración bajo juramento. El informe muestra con claridad que el hombre se ahogó accidentalmente mientras nadaba bajo el agua, a solas, en la piscina del centro de entre­namiento, durante un período de descanso, antes de comen­zar el entrenamiento. Hacía esto por decisión propia, y su ac­tividad nada tenía que ver con los responsables del curso (o con Rebirthing). Por otra parte, aunque otros participantes le habían recomendado que no nadara solo, él decidió hacerlo, fue hallado en el fondo de la piscina, y los esfuerzos para revi­virlo resultaron inútiles.

La respiración consciente también se puede practicar en grupo. Los grupos pueden incluir dos, tres o varios coordina­dores para un grupo grande de personas que se acuestan una al lado de otra y respiran simultáneamente. Los guías se mue­ven alrededor del grupo y se concentran en la persona que más asistencia necesite en el momento. En las sesiones se puede usar la dinámica grupal con el fin de evocar recuerdos bloqueados. A menudo, cuando una persona tiene dificulta­des para expresar un sentimiento, puede recibir ayuda si experimenta las reacciones emocionales de otras, frente a senti­mientos similares. Con frecuencia, esto puede resultar un in­tercambio poderoso para desatar expresiones emocionales.

Por lo común, el grupo cierra las sesiones «compartien­do», por ejemplo, cuando cada uno de los participantes tiene oportunidad de describir sus experiencias durante la sesión.

Esta conversación es orientada por los terapeutas, pero se alienta a todos los participantes a formular comentarios y a ofrecer feed-back.

La idea consiste en que cada uno sea su propio terapeuta, que encuentre sus propias explicaciones y comprensión. Los comentarios del terapeuta y de los demás participantes apo­yan el proceso de comprensión e integración. Compartir las experiencias con el grupo también puede ser un proceso a largo plazo. Por ejemplo, se pueden programar seminarios anuales o grupos de apoyo permanente, que se reúnan en forma regular para compartir las experiencias de las sesiones individuales y el desarrollo personal en general.

 

Respiración consciente y respiración común. Diferencias

Entre la respiración consciente y la respiración común existen tres diferencias importantes.

Primero, la respiración consciente es más rítmica. La pauta de respiración debería volverse lo más rítmica y constante po­sible. El movimiento rítmico de las olas que, sin esfuerzo algu no, ruedan sobre la playa o se retiran de ella podría servir como una analogía visual para este trabajo.

Segundo, la respiración consciente requiere continuidad, sin interrupciones, entre la inhalación y la exhalación: cuan­do se completa la inhalación, se debe permitir que el aire fluya hacia afuera sin hacer la menor pausa entre los diferentes movimientos. Este es uno de los secretos del Rebirthing. Cuan­do se produce una pausa entre inhalación y exhalación, por mínima que sea, queda limitado el movimiento natural de la respiración, y esto tiene consecuencias negativas.

Tercero, exhalar sin tensión: el aire que sale sólo debería ser desplazado por el peso del pecho que cae. Cuando los mús­culos del pecho están totalmente relajados, simplemente se hunden durante la exhalación, y por lo tanto empujan el aire de los pulmones. No se necesita ningún esfuerzo muscular.

 

El ciclo de la energía

Leonard Orr define la respiración consciente como «respi­rar tanto energía como aire». Para lograr una sesión satisfac­toria es necesario despertar el fenómeno conocido como «el ciclo de la energía». El ciclo de la energía comienza a operar cuando se llega a respirar en forma intensa, relajada y conec­tada. Esta pauta respiratoria se debe hacer sin esfuerzo, aun­que es mucho más poderosa e intensa que la respiración nor­mal. En el mejor de los casos, se utiliza todo el aparato respi­ratorio, y de este modo se energiza todo el cuerpo. Cuando la relajación del cuerpo, en combinación con una respiración más amplia, condujo a una suficiente apertura en el cuerpo, todo el sistema se verá directamente afectado por la respiración. La respiración y la relajación alcanzarán todo el cuerpo. Enton­ces, el cuerpo «respira tanto energía como aire». Esto significa que el cuerpo comienza a liberar energías internas, almacena­das, y que al mismo tiempo es activado por una nueva energía que aporta la respiración más intensa. La tradición yoga se refiere a esta última como «respiración interior». Cuando se alcanza dicho estado, la energía recorre el cuerpo y permite que se «desborde» toda la energía previamente almacenada en forma de sustancias químicas orgánicas o de hormonas que, al liberarse, promueven recuerdos. En realidad, el ciclo de la energía es la fase curativa del proceso.

La condición previa es la relajación total, especialmente durante la exhalación. Una forma de alcanzar esto es acelerar el ritmo de la respiración mientras que, al mismo tiempo, se mantiene una continuidad completa entre la inhalación y la exhalación. En la vida cotidiana, la mayor parte del tiempo controlamos nuestra respiración haciendo una pausa entre la inhalación y la exhalación, empujando el aire durante la ex­halación o dejando salir el aire lenta y cuidadosamente, por­que retrasamos la exhalación.

En la fase inicial de una sesión de respiración consciente, para poder conseguir un ritmo intenso y relajado, se debería comenzar respirando conscientemente más fuerte y más rápi do que lo usual. Cada respiración debería durar más o menos el mismo tiempo, pero con un incremento de su capacidad. Esto llenará los pulmones más que con una respiración nor­mal. Este ritmo actúa como una «señal de peligro» para los mecanismos de defensa del cuerpo . Normal­mente, se requiere un período corto -de entre uno y treinta minutos de respiración intensa- para que los controles del cuer­po se sientan suficientemente seguros y puedan «bajar la guar­dia», abrir la compuerta interna del sistema. De inmediato, la pauta de respiración se vuelve más o menos espontánea.

Durante la sesión, o bien se debería respirar sólo por la nariz (tanto inhalar como exhalar) o sólo por la boca. Se ob­servó que esta elección tiene un significado: en la mayor parte de los casos, respirar a través de la nariz se resuelve en una experiencia más intelectual u orientada hacia la comprensión espiritual de las experiencias que afloran. En cambio, es pro­bable que respirar por la boca lleve a experiencias puramente físicas. A menudo se dice que respirar por la nariz tiene efecto más curativo que el de respirar por la boca. Al parecer, para la psiquis, resulta más fácil integrar y aceptar experiencias que se relacionan con una percepción intelectual o intuitiva que las experiencias que provienen del nivel puramente físico. Es común, y a veces aconsejable, pasar de respirar por nariz a respirar por boca, o viceversa, según cuáles sean las reaccio­nes del cuerpo durante la sesión.

Con mucha frecuencia, al comienzo de la sesión la perso­na recibe instrucciones referidas a respirar con la parte alta del pecho. Para mucha gente, la parte superior del pecho es el lugar donde comienzan los bloqueos respiratorios. En la vida cotidiana, es también la parte del sistema respiratorio que menos se utiliza y activarla es muy importante para poder disolver los bloqueos de energía. En cuanto se completa la inhalación, se debe dejar salir el aire. Esta continuidad se logra relajando totalmente los músculos del diafragma. Cuan­do el pecho desciende, se reduce también el volumen de los pulmones y el aire es expulsado a partir de este movimiento. En algunos casos, es posible que esto ocurra si se adopta uno de los dos estilos alternativos de respiración. No obstante, la influencia consciente sólo se debe ejercer sobre la inhalación; en cuanto a la exhalación, siempre debe producirse en forma relajada y sin intervenciones intencionales. Un estilo consiste en adoptar una respiración corta e intensa; el otro, en respi­rar prolongada y profundamente. El método de la respiración corta e intensa produce fatiga muscular en los órganos respi­ratorios y hace que mantener el control sobre la respiración sea más difícil. Cuando sea necesario, esta respiración puede usarse para atravesar un bloqueo emocional. El método de las respiraciones prolongadas y profundas es útil cuando se ex­perimentan reacciones emocionales muy poderosas, de las que se expresan con llanto y gritos. Cuando el sistema de defen­sas del cuerpo así lo permite, es posible guiar las reacciones emocionales, respirando en forma profunda e intensa. Pero en algunas ocasiones también puede ser deseable permitir que los sentimientos conduzcan la situación, y no intentar el man­tenimiento del ritmo respiratorio. En momentos como esos, los sentimientos que emergen durante la sesión -cualesquie­ra que ellos fueran- se expresan libremente. Es importante completar el ciclo de la energía en todas las sesiones.

En si­tuaciones en las que, por algún motivo, el ciclo no se completó durante la sesión, lo aconsejable es fijar un nuevo encuentro para una fecha próxima. Cuando la sesión no se ha completa­do, los recuerdos evocados tienden a influir en la psiquis y más adelante pueden ser el origen de experiencias negativas. Además de modificar la pauta, el esfuerzo de la respira­ción también puede orientarse hacia diferentes partes del cuer­po: si el objetivo es activar la parte superior del cuerpo, con­viene que se respire con la parte alta del pecho. Si durante la sesión interesan las partes bajas del cuerpo, entonces se de­bería respirar en forma predominante con las partes bajas del pecho y, hasta cierto punto, también con el abdomen. Ade­más, al concentrar la atención en un sector particular del cuer­po, y «respirar para esa área», los recuerdos y experiencias que están especialmente conectados con ella pueden resultar activados. Con frecuencia, antes de la sesión se experimenta dolor, irritación, tensión o algún otro tipo de molestia en algu­na parte localizada del cuerpo, o en alguna de sus funciones. Tales signos suelen ser una señal clara de que es un buen momento para abrirse camino entre los recuerdos de expe­riencias conectadas con esa área.

Normalmente, una sesión de Rebirthing abarca entre una y tres horas. Lo que decide el lapso es lo que dura el ciclo de la energía. Cuando se llega a respirar rítmicamente, el cuerpo responderá haciendo la respiración más automática e inten­sa. Esta progresión alcanzará un clímax y luego declinará, paulatinamente, para retornar al ritmo tranquilo y normal de respiración en forma gradual. Este curso de acontecimientos es completamente espontáneo, sin necesidad de control cons­ciente: una forma muy común de describirlo es: «Fue como si alguien se hubiera hecho cargo de la situación y respirara por mí».

Algunas veces, al final del ciclo de la energía, la respira­ción se detiene por completo, durante varios minutos. Esto ocurre de manera completamente inconsciente y luego la res piración comienza en forma automática. Con esta experiencia no se asocia ninguna forma de incomodidad. Durante las se­siones, la mayor parte de las personas no están atentas a los cambios que se producen en sus pautas respiratorias y es frecuente que describan experiencias de carácter religioso o, en otros casos, transpersonales. Durante la sesión, el curso

de los acontecimientos no se ve afectado por el hecho de que una persona esté o no intelectualmente atenta acerca de cómo son los métodos de respiración consciente. Lo que influye so­bre la pauta respiratoria es, sencillamente, la reacción que despiertan los recuerdos almacenados.

Durante el ciclo de la energía, el cuerpo no sólo reacciona respirando en forma automática, la persona que respira tam­bién siente un «burbujear» o «agujillas». Estas suelen ser sen saciones placenteras. Pueden comenzar en alguna parte del cuerpo y extenderse en forma gradual hasta tomar todo el cuerpo. A veces, puede llegar seguido por experiencias rela­cionadas con sensaciones de sonido y luz, o simplemente por un sentimiento de bienestar general. A menudo se experimen­ta un sentimiento de quietud y completa armonía.

Luego de atravesar un ciclo completo de energía, hay mucha energía que se libera en el cuerpo. Esto origina expe­riencias de vibraciones, hormigueos, etc. En vista de que el principal propósito de la tensión interna es mantener el con­trol de los bloqueos de energía, la tensión se libera. Esto se resuelve en el aumento de energía que muchas personas ex­perimentan después de una sesión: se sienten revitalizadas y con abundante energía a su disposición.

 Liberar energía te provee de un nuevo cuerpo. Te sientes conectado con tu cuerpo, de una manera maravi­llosa -sensual- y te envuelve una sensación de abundante energía física y el sentimiento de estar a salvo y en calma.

Ray, Orr, Rebirthing in The New Age, 1977.

 

Diferentes tipos de respiración

En una sesión normal es posible identificar cuatro tipos de respiración. Pueden aparecer durante una sesión o variar entre sesiones, según las circunstancias predominantes en cada una de ellas:

 

Respiración lenta y profunda

Con frecuencia, es un tipo de respiración que se recomien­da al comienzo de una sesión, antes de iniciar la respiración consciente conectada y rítmica. Este estilo de respiración ayuda la transición a un estado mental relajado y meditativo. Tam­bién se usa al finalizar la sesión, mientras se integran las re­acciones emocionales a los recuerdos revividos durante la se­sión.

 

Respiración corta y rápida

Puede ser usada en la fase siguiente de la sesión, cuando se alcanzó suficiente relajación y la atención ha sido orienta­da hacia adentro. Es un paso previo a la respiración conecta da. Para lograr que el cuerpo se ajuste a una respiración más intensa y relajada, primero se debe imponer esta pauta me­diante un esfuerzo consciente. Después de un rato, cuando el cuerpo está respondiento a este estilo de respiración, la pauta «se instala». A continuación, el cuerpo regula la respiración de manera muy efectiva y sin esfuerzo. El estilo de respiración corta y rápida se debería adoptar durante los momentos más intensos de la sesión, si aparecen reacciones intensas, tanto emocionales como físicas.

 

Respiración rápida y profunda

Se recurre a ella, principalmente en situaciones en las que se disparan los mecanismos de defensa del cuerpo, en un intento por bloquear el recuerdo de algunas experiencias. Esto puede ser causa de una reacción de entumecimiento y/o de un estado de somnolencia. Con el fin de superar este momen­to es posible que hasta sea necesario, en algunas ocasiones, sentarse o pararse, de modo que no sólo resulte posible seguir respirando sino que se evite una sensación de atontamiento. Son los recuerdos de la temprana infancia los que pueden conducir a esta clase de reacción, porque el sueño es la única defensa que, frente a los estímulos dolorosos, tiene un niño.

 

Respiración completamente relajada y conectada

Durante la mayoría de las sesiones de Rebirthing o respi­ración consciente, se debe experimentar la respiración como automática y libre de esfuerzo. Cada respiración debería ser profunda y comprometer todo el aparato respiratorio. El ciclo respiratorio debería ser continuo, sin pausa entre la inhalación y la exhalación, y el proceso respiratorio, realizarse en forma completamente relajada.

Este tipo de respiración puede ocurrir cuando el cuerpo se adaptó a la nueva pauta respiratoria, iniciada consciente­mente al comienzo de la sesión. Esto sucede cuando se ha liberado energía bloqueada y el cuerpo está en condiciones de usar su capacidad plena, sin restricciones. A menudo, tal tipo de respiración se da junto con la sensación de hormigueo en todo el cuerpo, puesto que la energía recién liberada comienza a circular por todo el cuerpo. Durante las primeras sesiones de respiración consciente tal vez no sea fácil respirar de esta forma, ya que aún puede ser necesario abrirse paso a través de muchas tensiones del cuerpo. Pero quien tiene experiencia en la técnica de respirar, es capaz de mantener este tipo de respiración durante todo el tiempo, en la mayoría de las sesio­nes.




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